Jueves, 19 Abril 2018

AGuzadoS / México simulado II

Carlos Romo Medina

COMO CITÁBAMOS en la entrega anterior, a partir de año 2000 el voto de rechazo llevó al PRI a su debacle más no a su sepultura, con lo que la “derecha” finalmente pudo acceder al poder presidencial después de 70 años de intentarlo inútilmente. Con la llegada del PAN a Los Pinos, el rechazo al Estado por parte de la derecha en realidad fue y sigue siendo (lamentablemente) parte de ese panorama de simulación (el cual, hay que admitir, no es privativo de este país ) “enseñado” por el PRI desde su fundación.

DESPUÉS DE DOCE años en que el PAN sostuvo en sus manos las riendas del Estado, la enseñanza de simular, dejar de hacer y dejar pasar las responsabilidades continuó sin variación alguna y el “cambio” prometido por los panistas quedó en lista de espera. Pero los panistas no variaron en sus deseos y exigencias de la presencia y la acción del Estado para que no intervenga en sus negocios o en la falacia del "libre mercado". Con el retorno del PRI en el 2012 a la silla presidencial, la derecha continúa presionando para que los dejen expoliar, al mismo tiempo de solicitarle al Estado que sí que intervenga precisamente para hacer leyes a modo de esos intereses de la derecha.

LOS INTERESES de la derecha han sido consignados históricamente por promulgar leyes o sus reformas en materias que van de lo laboral, fiscal, medio ambiente, salud, derechos humanos, hasta la seguridad social. Desde luego uno de los aspectos que más le interesa es la represión a toda manifestación de inconformidad o cuestionamiento al sistema o modelo, ya sea por medios judiciales, propagandísticos, exclusión, psicológicos (por la vía del cansancio o la marginación), religiosos y hasta abiertamente represivos. Por supuesto hablan de Estado de Derecho y libertades, y se refieren precisamente a eso: leyes para proteger la propiedad privada, la explotación del medio ambiente, la explotación humana ya sea por la vía del trabajo enajenado o la ruta del consumismo, el movimiento de capitales, la especulación financiera (sin pagar impuestos, por supuesto) y un largo etcétera.

TOMANDO EN CUENTA este contexto sobre los hechos que se han venido desarrollando desde la llegada al poder del presunto panista Vicente Fox Quesada en el año 2000, con la secuela de Felipe Calderón Hinojosa y el retorno del PRI (el retorno de los brujos, dirían los sarcásticos) en la figura de Enrique Peña Nieto, se conformó todavía una mezcla política más oscura, primitiva y siniestra: el PRIAN. Resulta por demás evidente que merced a ese “matrimonio” entre el “centro” y la “derecha” nacieron como sus hijos las reformas anheladas y siempre soñadas por la derecha más reaccionaria y recalcitrante de que se tenga memoria en la historia de México. El ciclo de simulación y engaño a la población para “reformar” el rumbo del gobierno hacia la derecha no podía haber resultado mejor.

TOMANDO EN CUENTA los deplorables resultados políticos, económicos y sociales del maridaje prianista después de casi 18 años, puede observarse en el presente que efectivamente todo cambió para que todo siguiera no igual, sino peor. ¿Por qué? Se incrementó exponencialmente la corrupción; la impunidad salió más fortalecida; el terrorismo de Estado rindió jugosos frutos al inyectar miedo entre la población al acrecentarse y ser imparable la delincuencia de todo tipo; la economía individual y familiar colapsa irrefrenablemente cada día más; las fortunas mal habidas se incrementan a la velocidad de la luz; el cinismo ha borrado a la ética y a la moral políticas; el desprecio hacia la población aumentó geométricamente; y lo más grave y lamentable, el futuro de México es incierto.

ENMEDIO DE ese amasiato y esa orgía oligofrénica de poder debieron darse las rupturas, el divorcio necesario, pero no por cuestiones ideológicas o doctrinales, sino por la ambición desmedida de apoderarse de las riquezas nacionales, cada día más agotadas por su inconmensurable explotación y mayor entrega a los intereses extranjeros. La unión “centroderecha” se rompió sin remedio, al menos momentáneamente.

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EN ESTE PUNTO de quiebre, para intentar sobrevivir los “ideólogos” de la derecha apuraron el paso y afinaron su mira para “matrimoniarse” con sus naturales adversarios del lado opuesto del espectro político: la izquierda. Es así como convergen el PAN (derecha), el PRD (Izquierda) y MC (socialdemocracia) para conformar el llamado Por México Al Frente, encabezado por Ricardo Anaya Cortés.

VALE LA PENA recordar que en sentido amplio, la socialdemocracia es (en el papel) una ideología política, social y económica que apoya las intervenciones económicas y sociales para promover la justicia social en el marco de una economía capitalista, así como un régimen de política que implica un compromiso con la democracia representativa, medidas para la redistribución del ingreso y regulación de la economía en las disposiciones de interés general y estado de bienestar. La socialdemocracia tiene como objetivo crear las condiciones para que el capitalismo conduzca a mayores resultados democráticos, igualitarios y solidarios; y se asocia a menudo con el conjunto de políticas socioeconómicas que se hicieron prominentes en el norte y el oeste de Europa -particularmente el modelo nórdico en los países nórdicos- durante la segunda mitad del siglo XX.

LA SOCIALDEMOCRACIA moderna se caracteriza por un compromiso con políticas destinadas a reducir la desigualdad, la opresión de los grupos desfavorecidos y la pobreza, incluido el apoyo a servicios públicos universalmente accesibles como atención a personas mayores, cuidado infantil, educación, atención médica y compensación laboral. El movimiento socialdemócrata también tiene fuertes conexiones con el movimiento laboral y los sindicatos y apoya los derechos de negociación colectiva para los trabajadores, así como medidas para extender la toma de decisiones democráticas más allá de la política hacia la esfera económica en forma de codecisión para los empleados y otras partes interesadas económicas. Se diferencia de otras concepciones del socialismo por la manera que interpreta el significado e implicaciones de ese término, especialmente en materias políticas ya que los socialdemócratas se caracterizan por sus políticas reformistas ligadas a la participación ciudadana, a la protección del medio ambiente y a la integración de minorías sociales en las democracias modernas, y abordan los valores sociales desde un prisma progresista.

EN SENTIDO ESTRICTO, la socialdemocracia es una tendencia política que surgió en Europa en la segunda mitad del siglo XIX, como una ideología política de izquierda de carácter europeísta que promueve un socialismo democrático y reformista.​ Es una versión socialista peculiar de países altamente desarrollados. Es propiamente un fenómeno del norte de Europa —Finlandia, Suecia, Noruega, Alemania, Austria, Dinamarca— que obedece al avance del movimiento obrero de los países nórdicos. La socialdemocracia defiende en esos países el sistema de economía social de mercado, sostiene que la autoridad pública debe intervenir para restablecer el equilibrio y la libertad económica. “Competencia donde sea posible, planificación donde sea necesaria”, fue la proclama del Partido Socialdemócrata Alemán en su Programa de Godesberg de 1959.

A TODAS LUCES se puede apreciar que la simulación vuelve a aparecer porque esos tres partidos políticos, que poseen una supuesta doctrina e ideología propias y que indudablemente chocan entre sí, se han aliado para disputar el poder presidencial en este 2018. El “trío” recién formado (ya no les bastó el matrimonio) ha tenido que buscar ciertos puntos de coincidencia ideológica para que pueda funcionar y la doctrina que más se ajusta a sus postulados es la socialdemocracia. Dicha simulación es congruente con la tradicional conducta torcida de hacer como que se hace, fingir que se gobierna cuando lo que se busca es el lucro personal y de camarillas. ¿Cómo creer que estos partidos puedan integrarse en una verdadera socialdemocracia y, además, llevarla a cabo, a buen puerto, pero sobre todo combatir las prácticas negativas en las que han incurrido?

EN LA PRÓXIMA entrega se expondrán más detalles del circo político mexicano que ha montado la estirpe política de este País desde que Hernán Cortés pisó tierras americanas, y en el cual, por supuesto, se incluyen la fuerza popular de un fenómeno político del populismo actual: Andrés Manuel López Obrador y del candidato de la utopía, José Antonio Meade Kuribreña.

EN SUS PROPIAS PALABRAS:

Exijo al PRI que juegue limpio, y a la Procuraduría General de la República (PGR) y al presidente Enrique Peña Nieto que saquen las manos del proceso electoral. Ricardo Anaya Cortés, candidato a la presidencia de la coalición Por México al Frente.

 FRASE DEL DÍA:

La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616). Escritor español.

EL BISTURÍ. El ajuste de cuentas entre los sucesos y las declaraciones.

La coalición Por México Al Frente tendría primero que convencer a sus propios integrantes que están dispuestos a ceder en temas ideológicos espinosos y que difieren entre sí radicalmente; después sus miembros podrían tratar de convencer a los ciudadanos de que los llegarían a gobernar decentemente y no a lucrar como es la tradición de los políticos hechos en casa.

COLOFÓN.

Como el agua y el aceite

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