Jueves, 26 Abril 2018

Sobre el freno al #PresupuestoSucio para la EPA

Washington, D.C.- 2 de abril de 2018.- (aguzados.com).- La semana pasada miles de familias estadounidenses se hicieron escuchar y lograron dejar claro que la salud y el ambiente son temas prioritarios para nuestra comunidad, que no estamos dispuestos a que nuestra calidad de vida disminuya para que las ganancias de los grandes corporativos aumenten.

El Congreso de los Estados Unidos actuó responsablemente y frenó el intento de la Administración Federal de recortar el presupuesto anual de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés).

Una EPA debilitada habría significado el desmantelamiento de las salvaguardas que protegen a nuestros niños de la contaminación, así como un perjuicio a las tierras públicas que les dejaremos a las generaciones futuras.

La administración del presidente Trump y el administrador actual de la EPA, Scott Pruitt, hicieron clara su misión de atacar las salvaguardas de salud pública cuando propusieron recortar el presupuesto de la EPA por casi un tercio. Este ataque fue concebido como el #PresupuestoSucio de Trump y Pruitt.

Debemos reiterar que tanto Trump como Pruitt han sido un desastre en materia de salud pública, su relación estrecha con la industria del carbón los ha llevado a tomar decisiones irresponsables sobre las regulaciones ambientales, haciéndolas cada vez más laxas, poniendo en riesgo la salud de millones de comunidades vulnerables que viven en sitios con altos niveles de contaminación.

El problema radica en que Trump está empeñado en impulsar el desarrollo de la industria de combustibles fósiles, que además de ser finita, es una de las más contaminantes y destructivas por las prácticas que esta requiere para poder obtener sus insumos. En cambio lo que se necesita es abocarse al Plan de Energía Limpia, el cual busca acelerar la transición hacia la energía limpia, que ya está sucediendo.

Respecto al presupuesto aprobado a la EPA para 2018, este consta de 1.3 billones de dólares para 2018, y otorga recursos al gobierno federal que le permiten operar hasta el 30 de septiembre; sin embargo, está claro que con las elecciones intermedias tan próximas,  la aprobación del presupuesto se realizó para evitar una posible tercer paralización del Gobierno federal en el año.

Gracias al poder colectivo, el Congreso -temiendo a la reacción pública de recortar programas populares de aire limpio, agua limpia y seguridad de químicos- rechazó rotundamente la irresponsable propuesta presupuestal de Trump. Al contrario, los fondos para programas de eficiencia energética y energía renovable, que enfrentaban un recorte del 70%, aumentaron.

El dinero para el Fondo de Conservación de Tierras y Aguas, un vehículo para proteger los espacios abiertos amenazados, se elevó a 425 millones, mucho más que los 64 millones en el presupuesto del Presidente.

Por otro lado, la Subvención para el Desarrollo de la Comunidad (Community Development Block) recibió un aumento del 10 por ciento, quedando en 3.3 mil millones de dólares; el presidente Trump había pedido la eliminación de este programa.

En otro punto importante, a pesar de que el presupuesto de Trump proponía eliminar los subsidios para los programas de plomo en los estados, el Congreso otorgó casi 19 millones de dólares para esto.

El  presupuesto recién aprobado por el Congreso es una gran victoria a los esfuerzos que la comunidad ambiental ha realizado en defensa del entorno y las salvaguardas que protegen los recursos naturales que sostienen la supervivencia de todo ser vivo, debemos ser conscientes que la lucha no acaba, apenas comienza.

El Congreso pronto volverá su atención a diseñar un presupuesto para el Año Fiscal 2019, proceso que comienza el 1 de octubre de 2018. La Administración Trump, ya lanzó su proyecto de presupuesto para el Año Fiscal 2019 a principios de febrero,  el cual hace un llamado nuevamente para realizar recortes a la EPA para que ésta, apenas llegue a un 24% de financiamiento.

Por otra parte, los Republicanos en el Congreso seguirán presionando para hacer recortes en el presupuesto del rubro ambiental para el beneficio de los grandes contaminadores y corporativos que siguen apostando a los combustibles fósiles. Si los Republicanos tienen éxito, significará que nuestro aire, nuestra agua y tierras serán contaminados con plomo, mercurio y otros elementos tóxicos.

Nuestra principal arma para evitar lo anterior es el voto. Concienticemos y hagamos la diferencia en las próximas elecciones intermedias. Si queremos evitar los daños y perjuicios sistemáticos al ambiente y a las salud de nuestra comunidad latina, debemos salir a votar para recuperar el Congreso. ¡Está en nuestras manos dejarles a nuestros hijos un mejor planeta!

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