Domingo, 22 Abril 2018

Desconcierto y estupor en la iglesia católica la aprobación de las bodas gay: José María de la Torre

  • Reiteramos nuestra convicción que la familia, célula de la sociedad, se funda en el matrimonio de un hombre y una mujer, precisó

chema15

Aguascalientes, Ags., 15 de junio de 2015.- (aguzados.com).- Cualquier ataque a la familia, es un ataque a la humanidad, precisó el obispo de la Diócesis José María de la Torre Martín, al reaparecer ante los medios informativos luego de su prolongada ausencia por convalecencia de la intervención quirúrgica a la que fue sometido, al referirse al espinoso tema de la aprobación de las famosas bodas gay, que hiciera el pasado 11 de junio la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

El prelado explicó que el fin primordial de la unión de un hombre y una mujer, es la procreación y el perpetuar la especie humana, que deriva en la formación de la familia, base central del núcleo social y éste debe ser respetado en todas sus formas.

De ahí que la resolución de la SCJN  haya sumido a los obispos de México en el mayor de los estupores y desconciertos, porque dijo que no se debe confundir los conceptos de educación sexual e información sexual.

Al respecto Martín de la Torre refirió que el tema de la familia fue objeto de atención central durante la celebración del 150 aniversario de la fundación de la Provincia Eclesiástica de Guadalajara, en el que también se trataron aspectos sobre la Formación de Agentes y Laicos de la Pastoral Familiar y de la Iglesia como salvadora de los peligros que la acechan, como es el caso de las uniones entre individuos del mismo sexo, cuyo concepto religioso está fuera de toda discusión.

El jefe de la iglesia católica en la entidad refirió entonces la misiva que la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), remitió a todos los obispos del país sobre el atentado que sufre la familia con la aprobación de las bodas gay.

En el documento se detalla, agregó el obispo, que el pasado día 11 de los corrientes, la SCJN determinó que “la ley de cualquier entidad federativa que, por un lado considere que la finalidad del matrimonio es la procreación y/o que lo defina como el que se celebra entre un hombre y una mujer, es inconstitucional.

La SCJN consideró que definirlo como la unión entre un hombre y una mujer, constituye una enunciación discriminatoria en su mera expresión y concluyó mencionando que bajo ninguna circunstancia se puede negar o restringir a nadie un derecho con base a su orientación sexual.

Bajo esas circunstancias, añadió el sacerdote, los ministros ordenaron la publicación de esta jurisprudencia que tendrá que ser acatada por todos los jueces del país, haciendo referencia a varios amparos resueltos por la Primera Sala de la Corte, de 2013 a la fecha.

Los jerarcas del CEM asentaron en el documento que hicieron llegar a cada uno de los titulares de las Diócesis del país, que avizorando que seguramente la prensa preguntará a varios señores obispos cuál es la postura de la iglesia acerca de esta disposición, luego de consultar con algunos abogados, sugerimos no “engancharse” en el tema y evitar el uso de expresiones que pudieran ser ofensivas.

Añaden que es importante tener presente que la Ley para prevenir y eliminar la discriminación, en su Artículo Primero, fracción III, considera la homofobia una forma de discriminación y actualmente la comunidad gay tiene derechos adquiridos y reconocidos.

Si alguno de sus miembros llegara a considerar que fue ofendido por alguna expresión, esta podría tipificarse como daño moral, figura que puede seguirse a través de un proceso civil, de acuerdo a cada Código Civil y de Procedimientos Civiles de los estados.

Para concluir, el obispo diocesano, dijo que tomando en cuenta todo lo anterior, queda a consideración de la sociedad esta, su posible declaración sobre el tema: “respetuosos de las instituciones de nuestro país y de las diversas formas de sentir, pensar y vivir, ejerciendo nuestro derecho a la libertad de expresión, reiteramos nuestra convicción, basada en razones científicas, antropológicas, filosóficas, sociales y religiosas, de que la familia, célula de la sociedad, se funda en el matrimonio de un hombre y una mujer”

Y agregó “así consta en la tradición jurídica bimilenaria de Occidente, recogida y profundizada a lo largo de nuestra historia por legisladores y juzgadores  pertenecientes a muy diversas corrientes de pensamiento e ideologías, y que se ve reflejada ya desde el Código Civil de 1870 emanado bajo el gobierno del presiente Juárez, del Código Civil Federal de 1928 promulgado por el presidente Calles y en los actuales Códigos Civiles de los Estados de la República Mexicana”, concluyó.

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