Jueves, 26 Abril 2018

Estadísticas a propósito del día de muertos, 2 de noviembre

  • Datos nacionales

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Aguascalientes, Ags, 29 de octubre 2015.- (aguzados.com).- En 2015, la esperanza de vida de los mexicanos es de 74.9 años.

En 2013 se registraron 624 mil defunciones y la mayor parte se concentró en edades adultas: 63.3% aconteció en la población de 60 años y más, y 24.3% en adultos de 30 a 59 años.

Fallecen 132.5 hombres por cada cien mujeres. En el grupo de 20 a 34 años, esta sobremortalidad es de 339.9 defunciones masculinas por cada cien mujeres.

La diabetes mellitus, las enfermedades isquémicas del corazón, las del hígado y las cerebrovasculares, son las principales causas de muerte de la población y representan 37.8% de las defunciones totales.

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico, en la que cada 2 de noviembre se honra a los difuntos. En el año 2003, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró esta festividad como “Obra maestra del patrimonio cultural de la humanidad”. Esta celebración representa uno de los ejemplos más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y es también una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor plenitud de los grupos indígenas que actualmente habitan en nuestro país.

Diversos estudios históricos y antropológicos han permitido constatar que las celebraciones dedicadas a los muertos no solo comparten una antigua práctica ceremonial en la que conviven la tradición católica y la precolombina, sino también manifestaciones que se sustentan en la pluralidad étnica y cultural del país. Con motivo del Día de Muertos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presenta una selección de datos estadísticos sobre la mortalidad en el país.

MAYOR SOBREVIVENCIA DE LA POBLACIÓN

En 2015 la esperanza de vida de los mexicanos es de 74.9 años,  es decir, más del doble de lo estimado hace ocho décadas, en que la esperanza de vida era de 35 años. Este aumento es resultado de un cambio epidemiológico en el que las enfermedades infecciosas y parasitarias dejaron de ser la principal causa de muerte en la población. Actualmente las defunciones son causadas principalmente por padecimientos crónico-degenerativos, lo cual es un indicio de que la población sobrevive más tiempo. De acuerdo con los registros administrativos, en 2013 la diabetes mellitus (14.3%), las enfermedades isquémicas del corazón (12.7%), las del hígado (5.6%) y las cerebrovasculares (5.2%) son las principales causas de muerte de la población, ocasionando 37.8% de los decesos totales.

MONTO Y DIFERENCIALES EN LA MORTALIDAD POR EDAD Y SEXO

En 2013 se registraron más de 624 mil defunciones y la mayoría de ellas se concentró en edades adultas: 63.3% aconteció en la población de 60 años y más y 24.3% en adultos de 30 a 59 años; mientras que la población infantil (0 a 14) y joven (15 a 29 años) que falleció en ese año representa 6.3 y 5.6% de las defunciones totales, respectivamente.  Por sexo, se observan notables diferencias explicadas por factores biológicos y sociales propios de cada género. Especialistas en la materia señalan que regularmente la mujer tiene una mayor probabilidad de sobrevivencia porque es menos propensa a sufrir accidentes, y en general, adopta menos conductas de riesgo en las cuales peligre su vida. En 2013 fallecieron 132.5 hombres por cada cien mujeres; esta sobremortalidad se manifiesta en todos los grupos de edad y es más marcada en el grupo de 20 a 34 años con 339.9 defunciones masculinas por cada 100 defunciones de mujeres.

CAUSAS DE MORTALIDAD EN MENORES DE UN AÑO

La mortalidad en niños menores de un año distingue dos etapas que reflejan contextos y determinantes biológicos y socioeconómicos muy particulares: la primera ocurre cuando el niño fallece antes de cumplir los 28 días de vida (mortalidad neonatal); la segunda comprende las defunciones de niños con una edad de 28 días y hasta antes de cumplir el primer año de vida (mortalidad posneonatal).

Un aspecto que es importante señalar es que la mayoría de las defunciones infantiles ocurren antes de que el recién nacido cumpla los 28 días. De acuerdo con la ENADID 2014, en el trienio 2011 a 2013 la tasa de mortalidad neonatal es de 8.6 por cada mil nacidos vivos, mientras que la posneonatal es de 5.7 por cada mil. De acuerdo con los registros administrativos, en 2013 la mitad de las defunciones de menores de un año son producidas por afecciones originadas en el periodo perinatal (46.6%); una de cada cinco (23.7%) son originadas por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas y 4.4% por neumonía.

CAUSAS DE MORTALIDAD EN NIÑOS DE 1 A 14 AÑOS

Las defunciones en edades de 1 a 14 años distinguen dos etapas con niveles y causas de muerte que muestran diferencias significativas: en la primera se encuentran las defunciones en edad preescolar (1 a 4 años) siendo las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (15.1%), los accidentes de transporte (7.1%) y la neumonía (6.8%), las tres principales causas de muerte. Estas causas se presentan tanto en hombres como en mujeres, aunque para el sexo femenino, el orden se invierte en la segunda y tercer causa.

En la segunda etapa se encuentran defunciones en edad escolar (5 a 14 años) en las cuales la principal causa de muerte se da por accidentes de transporte, como peatón o siendo pasajero en un vehículo (11.8%); le siguen la leucemia (10%) y las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (6.6 por ciento). Por sexo, estas causas mantienen la misma estructura en las defunciones de hombres; en las mujeres, la leucemia ocupa el primer lugar (10.7%) seguida por los accidentes de transporte (8.4%) y las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (7.7 por ciento).

CAUSAS DE MORTALIDAD EN JÓVENES DE 15 A 29 AÑOS

En la población joven, se visualiza una diferencia acentuada en el número de defunciones de hombres y mujeres aunque con una estructura muy similar en las principales causas de muerte. En los primeros, las agresiones (28.5%), los accidentes de transporte (17%) y las lesiones autoinfligidas intencionalmente (7.2%), son las tres principales causas de muerte, todas ellas catalogadas como violentas y en conjunto representan más de la mitad (52.7%) de las defunciones acontecidas en este grupo de población.

Por su parte, el monto de las defunciones en la población femenina es tres veces menor al de los hombres, aunque con el mismo cuadro epidemiológico de fallecimiento en las tres primeras causas de muerte: 11% fallece por agresiones, 10.2% por accidentes de transporte y 6.1% por lesiones autoinfligidas intencionalmente.

Es importante señalar que la cuarta y quinta causas de fallecimiento en los varones, es provocada por la enfermedad del virus de la inmunodeficiencia humana (3.2%) y por ahogamiento y sumersiones accidentales (2.2%); en las mujeres son la leucemia (3.5%) y las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (3.1%).

CAUSAS DE MORTALIDAD EN ADULTOS DE 30 A 59 AÑOS

Aquí también se distinguen dos etapas; en la primera se ubica la población de 30 a los 44 años de edad, periodo en el que se originan o se fortalecen hábitos que afectan o afectarán la salud de los adultos en el futuro. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades no transmisibles se ven afectadas por el envejecimiento y por modos de vida poco saludables.

Para 2013, las agresiones (18.9%) son la principal causa de muerte en la población masculina de 30 a 44 años, seguida por las enfermedades del hígado (11.8%), los accidentes de transporte (9.4%), diabetes mellitus (5.7%) y las enfermedades isquémicas del corazón (5.6%). En las mujeres la estructura de estas causas es completamente diferente: la diabetes mellitus (9.8%) es la principal causa de muerte, seguida por los tumores malignos de mama (5.5%), las agresiones (5.3%), los accidentes de transporte (4.5%) y el tumor maligno del cuello del útero (4.4 por ciento).

La segunda etapa se da entre los 45 y 59 años y el cuadro epidemiológico tiende a cambiar. En esta etapa de vida se empiezan a presentar en forma gradual disfunciones en el sistema corporal y mental, las cuales se agudizan conforme avanza la edad, llegando a un patrón epidemiológico muy parecido al de los adultos mayores (60 años y más).

Tanto en hombres (17.3%) como en mujeres (22.2%), la principal causa de muerte es la diabetes mellitus. En los hombres la segunda y tercera causa son provocadas por enfermedades del hígado (15.2%) y las enfermedades isquémicas del corazón (11.7%); mientras que en las mujeres, el orden de estas causas está invertido, por lo que 7.1% fallece por enfermedades isquémicas del corazón y 6% por enfermedades del hígado. En los varones, la cuarta y quinta causa se relacionan con muertes violentas: agresiones 5.1% y accidentes de transporte 3.7%, mientras que en las mujeres son los tumores malignos de mama (5.4%) y las enfermedades cerebrovasculares (4.4 por ciento).

CAUSAS DE MORTALIDAD EN ADULTOS MAYORES

Conforme aumenta la edad del individuo, los sistemas fisiológicos se van deteriorando, ocasionando una mayor predisposición a desarrollar algunas enfermedades, por lo que el riesgo de fallecer es cada vez mayor. No solo su monto es una característica que los diferencia con otros grupos de edad, también lo son las causas que originan la defunción, ya que la mayoría de ellas son ocasionadas por enfermedades crónico degenerativas. De acuerdo con los registros administrativos de 2013, las principales causas de muerte de los hombres de 60 años y más son las enfermedades isquémicas del corazón (17.3%), la diabetes mellitus (15.3%) y las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (6.5%), las cuales están dentro de las tres primeras causas de muerte. En las mujeres, la principal causa de muerte se debe a la diabetes mellitus (18.3%) y le siguen las enfermedades isquémicas del corazón (16.1%) y las enfermedades cerebrovasculares (7.4 por ciento).

MORTALIDAD POR CAUSAS

Detectar los factores de riesgo que ocasionan el fallecimiento de la población es una tarea fundamental en el diseño de políticas públicas que tienen por objetivo disminuir la mortalidad y elevar la calidad de vida de la población, mediante medidas preventivas que mejoren su salud.

Mortalidad por diabetes mellitus

La OMS señala que “la diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. En la diabetes de tipo 1 (también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia), se desconoce aún la causa que la produce y no se puede prevenir con el conocimiento actual; en cambio, la diabetes de tipo 2 (llamada no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta) se debe a una utilización ineficaz de la insulina, este tipo representa 90% de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física”. 

En 2013 fallecieron 89 420 personas por diabetes mellitus, siendo esta la principal causa de muerte en el país con una tasa de incidencia de 75.5 defunciones por cada 100 mil habitantes; no hay diferencias significativas por sexo, toda vez que la tasa en hombres y mujeres es de 75 y 76 por cada cien mil, respectivamente. Por edad, 74.1% de las defunciones por esta causa se concentra en la población de 60 años y más.

La misma OMS señala que “una dieta saludable, la actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal y evitar el consumo de tabaco pueden prevenir la diabetes de tipo 2 o retrasar su aparición”.

Mortalidad por enfermedades del sistema circulatorio

En 2013 acontecieron 152 509 defunciones por enfermedades del sistema circulatorio, lo que se traduce en una tasa de 128.8 defunciones por cada 100 mil habitantes. De las personas que fallecieron por enfermedades del sistema circulatorio, 51.5% son hombres y 48.5% son mujeres; ocho de cada 10 (82.3%) personas que fallecieron por esta causa tienen 60 años y más. Es importante señalar que en esta agrupación se encuentran las defunciones por enfermedades isquémicas del corazón y las enfermedades cerebrovasculares, las cuales representan la segunda y cuarta causa de defunción a nivel nacional; su participación porcentual al interior de las defunciones del sistema circulatorio son del 52 y 21.5%, respectivamente.

De acuerdo con la OMS, “los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales (AVC) suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro […] y sus causas más importantes son una mala dieta, la inactividad física, el consumo de tabaco y del alcohol”. 

Mortalidad por enfermedades del hígado

Entre las enfermedades del sistema digestivo se encuentran las del hígado, que se producen por infecciones virales, exposición a sustancias tóxicas como el alcohol o problemas nutricionales, entre otras. En 2013 resultó ser la tercera causa de muerte con 34 765 defunciones. La mayoría se da por fibrosis y cirrosis del hígado (40.6%) y por enfermedad alcohólica del hígado (36.7%), entre las más importantes. La posibilidad de fallecer por enfermedades del hígado es mayor en los hombres (72.9%) que en las mujeres (27.1%), y por edad, ocho de cada 10 (82.5%) tenía 45 años y más.

Mortalidad por tumores malignos

La OMS señala que el “cáncer es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo. Una de sus características es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, proceso conocido como metástasis, y ésta es la causante de muerte por cáncer”. 

En 2013, fallecieron 80 539 personas por tumores malignos. El cáncer del pulmón, tráquea y bronquios ocupa el primer lugar de esta afección, con 8.4% de los casos. De acuerdo con la OMS, más del 70% de las muertes por cáncer de pulmón, bronquios y tráquea son atribuibles al consumo de tabaco.  Le siguen las defunciones por tumores malignos de próstata (7.5%), el cual se desarrolla más frecuentemente en individuos mayores de 50 años y como en muchos tumores, no presentan síntomas y tiene factores hereditarios. 

Cabe señalar que en los hombres, las defunciones por tumores de próstata (6 020) están por arriba de  los tumores malignos de la tráquea de los bronquios y del pulmón (4 266); en tercera posición se encuentran los tumores malignos del estómago con una participación relativa del 7.5%, pues aquí se da un crecimiento celular maligno que puede extenderse a otros tejidos y órganos como el esófago y el intestino delgado; los hábitos alimenticios resultan ser un factor de riesgo, por lo que en términos de prevención resulta pertinente evitar el consumo de alcohol, tabaco y tener una dieta rica en verduras y frutas.

En la mujer, los tumores malignos que se posicionan en los dos primeros lugares son el tumor maligno de mama (13.5%) y el tumor maligno del cuello del útero (9.5 por ciento). El primero se origina en el tejido mamario y puede invadir y crecer hacia otros tejidos. “Los factores reproductivos asociados a una exposición prolongada a estrógenos endógenos, una menarquía precoz, una menopausia tardía y una edad madura cuando se presenta el primer parto, figuran entre los factores de riesgo más importantes del cáncer de mama”. 

Por su parte, el cáncer cervicouterino afecta el sistema reproductivo de la mujer, su causa predominante se debe a ciertos virus del papiloma humano (VPH), una de varias infecciones de transmisión sexual (ITS).  Le siguen los tumores del hígado y de las vías biliares intrahepática (7.7%), estómago (6.4%) y bronquios y del pulmón (6 por ciento).

En todos los tumores, la prevención y el diagnóstico oportuno son la mejor forma de detectar y dar tratamiento oportuno a esta enfermedad. De acuerdo con la OPS-OMS, es posible prevenir entre 30 y 40% los casos de cáncer y cada vez son más los pacientes diagnosticados que pueden ser tratados y curados de manera efectiva. 

Mortalidad por Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH)

De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas “el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) ataca el sistema inmunitario y debilita los sistemas de vigilancia y defensa contra las infecciones y algunos tipos de cáncer. La fase más avanzada de la infección por el VIH se conoce como Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, o SIDA y puede tardar entre 2 y 15 años en manifestarse, dependiendo del sujeto. El SIDA se define por la aparición de ciertos tipos de cáncer, infecciones u otras manifestaciones clínicas graves”. 

En 2013 fallecen 4 981 personas por enfermedad atribuible al VIH; el monto de defunciones en los hombres es casi 4.7 veces mayor que el observado en las mujeres. Por edad, ocho de cada 10 se da entre los 25 y 54 años y en los hombres de 15 a 29 años es la cuarta causa de muerte.

Mortalidad por causas externas

En la décima edición de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud, 10ª revisión (CIE-10), las “causas externas” hacen referencia a los accidentes, suicidios, homicidios, lesiones por intervención legal y de guerra así como aquellas lesiones que se ignora si fueron accidentales o intencionalmente infligidas.

En 2013, 11.2% de las defunciones totales (69 585) fueron catalogadas externas, de las cuales, 81.1% aconteció en la población masculina, mientras que por edad, 62.9% sucedieron en la población de 15 a 49 años. Poco más de la mitad de las defunciones por causas externas (52.2%) ocurren por accidentes, de las cuales 45.4% son accidentes de transporte y el resto se clasifican como traumatismos externos en las que destacan las muertes por caídas (7.1%), ahogamiento y sumersión accidentales (5.7%) y el envenenamiento accidental por exposición a sustancias nocivas (3.6 por ciento).

Los homicidios representan 33.2% de las defunciones externas (3.7% de las defunciones totales) y su tasa a nivel nacional es de 19.5 por cada cien mil habitantes, siendo Guerrero (64.2), Chihuahua (58.5) y Sinaloa (42) las de mayor incidencia. En los hombres, la tasa de incidencia es mayor (35.1 por cada 100 mil) que en las mujeres (4.4 por cada 100 mil) y el grupo de edad de mayor riesgo es el de 20 a 49 años, concentrando 70.1% del total. Otro rasgo característico de estas defunciones es que seis de cada 10 se dan por lesiones con arma de fuego (62.5%), seguidas por armas corto-punzantes (13.6%) y sofocación (6.8%), entre las más importantes. 

Finalmente, los suicidios representan 8.5% de las muertes externas. Cabe señalar que ocho de cada 10 suicidios ocurrieron en los varones, y por grupos de edad, se observa que la población de 15 a 44 años es más vulnerable a este evento ya que concentra al 70.1% de total; en los hombres el porcentaje más alto se da en el grupo de 20 a 24 años (14.7%), mientras que en las mujeres se da en el grupo de 15 a 19 años (22.5 por ciento).

Con esta información el INEGI brinda indicadores para el conocimiento de la mortalidad en un marco general. Si requiere información por entidad federativa consulte nuestro sitio: www.inegi.org.mx, acuda a los centros de información o comuníquese vía telefónica o por correo electrónico.

Consulte este documento completo en la Sala de Prensa del INEGI en:

http://www3.inegi.org.mx/sistemas/saladeprensa/

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